Les Baigneuses

Auguste Renoir
Les Baigneuses
entre 1918 et 1919
huile sur toile
H. 110,0 ; L. 160,0 cm.
Don des fils de l'artiste, 1923
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
Auguste Renoir (1841 - 1919)

Este cuadro es emblemático de las investigaciones llevadas a cabo por Renoir, a finales de su vida. A partir de 1910, el artista vuelve a uno de sus temas de predilección: desnudos al aire libre, a los que dedica relevantes cuadros. Renoir celebra en ellos una naturaleza atemporal, que rechaza cualquier referencia al mundo contemporáneo. Las bañistas pueden, de este modo, ser consideradas como el testamento pictórico de Renoir, que murió en diciembre de 1919. Fue en este espíritu que sus tres hijos, entre ellos el cineasta Jean Renoir, dieron el cuadro al Estado en 1923.
Ambos modelos tumbados en el primer plano y las tres bañistas, que juegan en el fondo de la composición, han posado en el gran jardín plantado de olivos de las Collettes, la propiedad del pintor en Cagnes-sur-Mer, en el Sur de Francia. El paisaje mediterráneo hace referencia a la tradición clásica de Italia y de Grecia, cuando "la tierra era el paraíso de los dioses". "He aquí lo que quiero pintar", añadía Renoir. Esta idílica visión está marcada por la sensualidad de los modelos, la riqueza de los coloridos y la plenitud de las formas.
Las bañistas deben mucho a los desnudos del Ticiano y de Rubens, tan admirados por Renoir. Traducen un placer de pintar que no han vencido ni la enfermedad ni los dolores sufridos por el pintor al final de su vida.

Niveau supérieur, Salle 35