Portrait d'Eugène Delacroix de face, en buste

Léon Riesener
Portrait d'Eugène Delacroix de face, en buste
en 1842
daguerréotype
H. 6 ; L. 4,3 cm avec montage H. 10,2 ; L. 8 cm
Acquis en vente publique par les Musées nationaux grâce à l'aide de la Commission nationale de la photographie, 1995
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
Léon Riesener (1808 - 1878)
Artwork not currently exhibited in the museum

Este daguerrotipo es el primer retrato fotográfico conocido de Eugène Delacroix (1798-1863). El aire enérgico y orgulloso del artista, entonces de cuarenta y cuatro años de edad, recuerda sin duda a las fieras que tanto le gustaba pintar. De una deliberada elegancia, como de costumbre, el pintor levanta la cabeza con orgullo, pero luce esa mirada distante que siempre solía tener.
Las circunstancias de la toma de vista son muy conocidas por la correspondencia de Delacroix. Este, agotado por una enfermedad de las vías respiratorias, pide en 1842 hospitalidad a su primo Léon Riesener en su finca del campo de Frépillon (Val-d'Oise). El 13 de marzo de 1842, escribe a un amigo que, para distraerse de sus fatigas, realiza dibujos inspirados por Götz von Berlichingen, un drama en prosa escrito por Goethe en 1773, y se ha hecho "daguerrotipar".
También pintor, Riesener se interesó muy pronto por la fotografía. A pesar de ser de pequeñas dimensiones, el retrato de Delacroix muestra su talento para captar la rica y compleja personalidad del modelo, del que es muy cercano.
Más tarde, en 1858, Delacroix fue fotografiado por Nadar. Estaba entonces enfermo y odiaba este retrato, tanto que pidió a Nadar que destruyera la placa, lo que no hizo el fotógrafo. Delacroix también fue fotografiado por Carjat y Pierre Petit. Pero ningún otro retrato, excepto este de Riesener, lo muestra con esta fiebre y esta ardiente juventud.